Pese a que se esperaba un estricto control de seguridad en las afueras del hotel de la selección de Inglaterra, la inconfundible hinchada mexicana le aplicó la misma dosis de juerga que le propinó a Ecuador hace unos días, desatando el caos y la fiesta en la madrugada londinense.
Una vez más, los aficionados aztecas se lanzaron a la calle para llevar a cabo su ya tradicional «serenata», un despliegue de trompetas, bombos e incluso pirotecnia que buscaba interrumpir el sueño de los jugadores de los Tres Leones, quienes debieron lidiar con el ensordecedor sonido hasta altas horas de la madrugada.
A pesar de que la policía local intentó contener la situación y replegó a los fanáticos a 200 metros de distancia, los mexicanos no escatimaron en dejarles una «muestra de cariño» a las autoridades, que se interpusieron en su misión de desvelar al rival.
La escena resultó viral, subiendo la temperatura del ambiente futbolístico y generando risas entre los simpatizantes de la tri, que celebran este tipo de anécdotas como parte de su intensa y apasionada cultura futbolera.
La noche fue, sin lugar a dudas, una verdadera fiesta que quedó grabada en las redes sociales, donde se pueden ver y escuchar los festejos de la hinchada mexicana en pleno asedio melódico al hotel.



















