Pese a que el Mundial 2026 debería ser un festival del fútbol, la oscura realidad del racismo acecha a los jugadores en cada esquina. Este sábado 4 de julio, el sindicato FIFPro, que representa a los futbolistas a nivel mundial, hizo un llamado urgente para que se implementen medidas efectivas que protejan a los jugadores del acoso, que se ha visto intensificado especialmente en redes sociales.
«A lo largo del torneo, los jugadores han sido víctimas de insultos tanto en internet como en persona, y muchos eran de naturaleza racista y discriminatoria», denunciaron desde FIFPro, enfatizando la gravedad del problema que, aseguran, «no son hechos aislados».
En su comunicado, exigieron sanciones contundentes para los responsables de estos actos y un compromiso integral de diversas instituciones, incluyendo fuerzas del orden y plataformas sociales, para abordar este fenómeno. «Los futbolistas sostienen sobre sus hombros las expectativas de toda una nación, pero eso no debe ir en detrimento de su seguridad y bienestar», añadieron.
La situación se tornó más alarmante luego de que el Servicio de Moderación para las Redes Sociales de la FIFA revelara que identificaron 89.000 publicaciones insultantes durante los juegos de la fase de grupos, de las cuales un alarmante 11% eran de carácter racista. Esta estadística refleja el creciente problema que enfrentan los jugadores en el terreno de juego y fuera de él.
Y no se trata solo de números; la oleada de ataques continuó con el inicio de las eliminatorias directas. Internacionales neerlandeses, como Crysencio Summerville, Justin Kluivert y Quinten Timber, recibieron cientos de insultos después de fallos en penales que acabaron con sus sueños en el torneo, dejando claro que la lucha contra el odio debe ser prioridad.



















